Publicidad:
Terra
La Coctelera

De nómada y estudiante desesperada a artista en progreso

image

Deseos Internos II: Capítulo XXV

¡Por fin! ¡Ya llegó! ¡Ya está aquí! Vamos a conocer a un personaje del pasado de Sharon... a quien seguramente reconoceréis por la descripción enseguida. Y os recomiendo que no perdáis de vista a la nueva incorporación, porque será más relevante de lo que creéis ;)

25.

 

Botas de motorista. Unas piernas kilométricas cubiertas por pantalones negros; de hecho, le sacaba algo más de una cabeza a Sharon. Camiseta de hombreras a juego con una rosa sangrante y el nombre de algún grupo de rock que nadie conocía escrito en el pecho, por si acaso hacía falta una excusa más para fijarse en aquellos pechos generosos. Sus brazos eran como el doble de los de Tarja. Botellín de cerveza en la mano y cuello de toro. Para coronarlo, una una cara angulosa enmarcada por una melena rubia cortada a capas. Obviamente teñida, eso sí: incluso con aquella luz tenue, se le veían las raíces de un castaño claro. Un aro en la nariz y ojos azules un tanto saltones. Le resultaba familiar, pero la finesa no sabía bien de qué. Sólo cuando Sharon se volvió y ahogó un grito, alegre y sorprendida a la vez, recordó la conexión que había entre su novia y aquella mujer.
-¡Oh, dios mío! ¿¡Flo!?
-¡Sí, ésa soy yo! -la desconocida rió escandalosamente y estrujó a la holandesa entre sus brazos.
La morena le devolvió el abrazo emocionada mientras Tarja las observaba. Al decir su nombre, la finlandesa al fin recordó que la había visto en algunas fotografías antiguas. Entonces aquella mujer era el famoso "seudoenamoramiento" de Sharon en sus días de bailarina en Maine...
-¡Vaya! ¡No puedo creer que estés aquí! -exclamó Sharon.
-Yo sí que no me puedo creer que tú estés aquí.
-Bueno, ya llevo unos años viviendo aquí en Baltimore.
-¡No puede ser! Mi hermana también vive aquí. De hecho, la he venido a visitar -explicó Flo- ¿Cómo es posible que no nos hayamos visto ninguna de las veces que he estado aquí?
-¡No tengo ni idea!
Ya algo molesta por tanta euforia, Tarja dio un paso más hacia ellas y se colocó junto a Sharon. Su novia entendió lo que pretendía y las presentó.
-¡Ah, Flo! Ésta es mi amiga Tarja...
-Lo cierto es que soy su novia -habló Tarja al tiempo que le tendía la mano- Tarja Koskela.
-Flora Jameson -sonrió la más alta al estrechársela- Pero odio mi nombre, así que llámame Flo, como todo el mundo.
-Encantada... Flora.
A pesar de la provocación, la sonrisa de Flo creció mientras miraba alternativamente a las dos mujeres. Finalmente se centró en Sharon.
-¡Dios, Sharon! No tenía ni idea de que a ti también te gustaran las mujeres -comentó.
-¡Yo tampoco lo sabía! -la morena se encogió de hombros y soltó una risilla- ¡Un momento! ¿Qué quieres decir con "a ti también"?
-¡Venga ya! ¿Es que podría ser más obvio? -murmuró Tarja para sí.
-Bueeeno -Flo se mordió el labio de forma juguetona- Digamos que estoy aquí por algo...
Sharon ahogó otro grito al recibir la noticia. Su pareja puso los ojos en blanco por ese desastre de gaydar que le había tocado. No hacía falta que la tal Flora jurase que era lesbiana.
-Pero... creo recordar que dijiste algo de un novio varias veces en aquella época -dijo la neerlandesa.
-Dime, ¿recuerdas que alguna vez utilizara la palabra "novio"? -puntualizó Flo divertida- Porque nunca lo he tenido, así que en todo caso utilizaría la palabra "amor", y tú imaginaste automáticamente que era hombre.
-¡Oye, ahora que lo dices! Vaya, no se me hubiera ocurrido...
-A mí sí -comentó Tarja de forma inaudible.
-Pues ahora ya lo sabes -la rubia teñida sonrió- ¡Madre mía, si hubiera sabido que eras de las nuestras, te habría estado tirando los tejos descaradamente!
Dio un puñetazo amistoso a la morena en el hombro, que se echó a reír como una loca. Desde luego, estaba decidida a recuperar todo el tiempo que había perdido sin tontear con Sharon. No era que a Tarja le molestase, pero le parecía que la belleza de ojos castaños podría aspirar a mucho más que esa camionera. La holandesa sonrió al ver llegar la bandeja de chupitos y le ofreció uno a su vieja amiga. Con una mirada asesina, su amante se tomó la libertad de tomarse uno.
-¡Chin-chin! -Flo sonrió y chocó su vaso contra el de Tarja.
-¡Chin-chin! -repuso la otra con una sonrisa falsa.
Tarja se bebió el chupito rápidamente con la esperanza de que empujara su malestar hacia abajo. Aquella situación le daba mala espina. Por supuesto, el que Sharon aparentase haberlo notado y estuviera haciendo lo que podía para mostrar su interés por Flo no era de ayuda. Tras el chupito, sonrió y se acercó más a ella mientras aquellos ojos azules la estudiaban de arriba a abajo.
-¡Vaya, estás estupenda! -la halagó la más alta.
-¡Dios, no! Antes era mucho más atlética -rió la holandesa.
-Bueno, yo también...
-¡No, qué va! ¡Tienes unos brazos tan fuertes!
Y para dar más énfasis a esa última frase, la morena le golpeó ligeramente el brazo a su amiga. Flora sonrió orgullosa; obviamente agradecía el contacto. Tarja suspiró y se bebió un chupito más de un sólo trago, aún sin saber si quedarse o no.
-Y seguro que aún tienes tableta de chocolate -coqueteó Sharon al tiempo que movía la mano del brazo de la rubia a su costado.
-Te lo enseñaría, pero no creo que este sea el sitio más indicado. De todos modos, seguramente habría que buscar mis abdominales -respondió entre risas- Tú, en cambio, estás exactamente igual.
-Supongo que sólo más vieja.
-¡Oh, aún no eres vieja! En serio, estás tan guapa como siempre.
A Tarja le apetecía vomitar. Al final, decidió alejarse, harta del intento de Sharon por humillarla. No dijo nada, y a las otras dos no pareció importarles. Sin embargo, lo que no notó fue que su novia aún seguía teniendo los ojos clavados en ella mientras las dejaba atrás.
-Tu chica parece un poco molesta -observó Flo en tanto se llevaba el botellín de cerveza a los labios una vez más.
-Simplemente no es muy habladora -Sharon se encogió de hombros y se volvió de nuevo hacia su amiga- Pero cuéntame, ¿qué has hecho todo este tiempo? No te veo desde que dejaste de bailar, lo cual fue...
-Hace cuatro años -completó la rubia- Bueno, ya sabes que no tenía pensado ser gogó toda mi vida, así que lo dejé en cuanto tuve bastante dinero ahorrado com para pagarme la matrícula y un pequeño piso.
-Sí, lo recuerdo. Yo lo dejé dos meses después de ti y te eché mucho de menos todo ese tiempo. ¿Por qué no intentamos mantener el contacto?
-Bueno, era difícil... no sabía dónde acabaría. Aun así, nos hemos encontrado, ¡y es genial! -sonrió Flo- Es cosa del destino.
-¡Desde luego! Me alegro mucho de volver a verte, Flo. Pero dime, ¿a qué te dedicas ahora? Siento hacer tantas preguntas, pero es que tenemos tantas cosas de las que ponernos al día...
-Me gradué hace un años y llevo desde entonces trabajando en un hospital en Nueva Jersey.
-¡Vaya! ¿En un hospital? -exclamó Sharon- ¿Eres médico?
-Jaja, no, soy enfermera. Pero me encanta mi trabajo. Y aparte de eso... bueno, no hay mucho más... Tengo un piso pequeño pero muy acogedor, vengo aquí a visitar a mi hermana de vez en cuando y... creo que eso es todo.
-¿Sigues bailando?
-¡No, por favor! -rió la más alta- Después de pasar tres años de mi vida en una discoteca, procuro mantenerme alejada de ellas, incluso en mi tiempo libre. Prefiero disfrutar de la naturaleza, hacer ejericio o ir al cine. Debo de ser la persona más aburrida del mundo.
-A mí no me pareces aburrida en absoluto -la morena le acarició aquel brazo tan musculoso- Eso es más o menos lo que me gusta hacer a mí también.
-Pero veo que sigues siendo bastante fiestera.
-No tanto. Esta noche es la primera vez que salgo desde... ¡jo, ni idea! ¡Puede que haga un mes! Ahora soy yo la aburrida -la neerlandesa soltó una risilla.
-Oye, yo sólo estoy aquí porque está a cinco minutos de casa de mi hermana y es amiga del camarero. No recuerdo la última vez que salí de fiesta en serio. Y tampoco es que lo eche mucho de menos.
-Vale, las dos somos un muermo, dejémoslo ahí -sonrió Sharon- Supongo que es lo que pasa cuando empiezas a salir con alguien.
-Yo... no salgo con nadie -confesó Flo un poco avergonzada- Llevo soltera desde hace casi dos años.
-¡Oh... lo siento! Siempre meto la pata... -la otra mujer se mordió el labio.
-No pasa nada. Tampoco es que tenga mucho tiempo para estar con alguien, así que supongo que no puedo quejarme. Sólo lo echo de menos a veces.
-Estoy segura de que hay muchas chicas a las que les encantaría estar contigo.
-Muchas gracias -la rubia le dedicó una sonrisa débil- ¡Pero no me has contado nada de ti! ¿Qué has hecho todo este tiempo?
-Bueno... como ya te he dicho, dejé la discoteca un par de meses después de ti... De hecho, me fui de Maine después de aquello y me quedé en casa de un amigo hasta que encontré trabajo y piso. Fui camarera unos tres años y luego lo dejé durante año y medio... después me contrató una empresa como secretaria. No es que sea el empleo de mis sueños, pero no es muy duro, me distrae y no puedo quejarme del sueldo.
-¿Y cuánto tiempo llevas con... ella? -Flo no se atrevía a pronunciar el nombre de Tarja, pues sabía que seguramente fracasara estrepitosamente en el intento.
-La semana que viene hará diez meses.
-Eso es bastante tiempo... ¡hacéis muy buena pareja!
-Gracias.
Si supiera cómo era en realidad su relación, pensó, seguramente no diría lo mismo. Sharon ocultó su suspiro en un vaso de chupito. A la vez, no obstante, un pensamiento se le pasó por la cabeza. Había olvidado por qué había ido a aquel lugar. Puede que Flo fuera una distracción, pero se le ocurrió que también le podía ser útil para tal fin. Al fin y al cabo, siempre le había parecido preciosa, y aparentemente la rubia también estaba interesada en ella. ¿Por qué no...? Quizás fuera el momento adecuado. Dejó el vaso en la bandeja casi con violencia, atrajo a la más alta hacia sí y posó los labios en los suyos. A pesar de la sorpresa, Flo le devolvió el beso. Si Sharon tuviera idea de cuánto tiempo había soñado con que aquello ocurriera...
Desde el otro lado del local, la finesa vio cómo sus bocas se encontraban. Había procurado no mirarlas mientras coqueteaban, pero sus ojos no dejaban de moverse en su dirección de tanto en tanto. Ahora sentía que algo se revolvía en su interior y una llama que no era precisamente de pasión ardía en su corazón. Y lo odiaba. Sobre todo, de repente se sentía débil y confusa. Estaba convencida de que Sharon nunca le haría daño, e incluso aunque encontrara víctima para aquella noche, sabía que no significaría nada. Entonces... ¿por qué dolía tanto verla besando a otra persona? Ella no era así. Intentó recordarse a sí misma que lo único que importaba era lo que sentían la una por la otra, no lo que hicieran con sus cuerpos... pero incluso a ella le costaba creerlo en aquel momento.
Se sacudió los pensamientos de la cabeza. Probablemente sólo había malinterpretado sus propias emociones. Tal vez sólo estaba celosa porque Sharon sí que había encontrado a alguien interesada en ella, mientras que nadie se había acercado a ella. ¿Es que ya no era atractiva? Se miró en una de las columnas del bar, que estaba hecha de espejo. Su mirada era de perdedora patética, por mucho maquillaje que llevara o por mucho esfuerzo que hubiera invertido en arreglarse el pelo. Entonces sintió que alguien la empujaba al pasar. Se volvió furiosa, lista para gritar a quien fuera, pero la sorpresa la dejó muda.
-¡Eh, dame una botella de agua! -balbució una Liv visiblemente ebria al tambalearse hacia la barra y aferrarse al borde para no caer.
-¿Liv? -la llamó.
Con un respingo, la nórdica se volvió rápidamente y casi perdió el equilibrio una vez más. La mirada asesina que le lanzó a Tarja se vio interrumpida por el camarero, que le colocó una botella en la mano. Forzó una sonrisa y se volvió de nuevo hacia su ex.
-¡Vaya, mira quién está aquí! -le espetó- En busca de una follamiga, supongo.
-Más bien no -Tarja puso los ojos verdes en blanco- ¡Dios, estás para el arrastre!
-¡Y tú eres muy observadora!
-Lo que tú digas.
Era la primera vez que veía a Liv en ese estado, y se empezaba a preocupar. La rubia no parecía esa clase de chica. Además, nunca había sido tan borde con ella, ni siquiera cuando rompieron definitivamente.
-Bueno... ¿y qué haces aquí, pues? -la noruega bebió un gran trago de agua, aún con el codo apoyado en el mostrador para no acabar besando el suelo- ¿Huyendo de Sharon?
-Ja. Ja. Lo cierto es que he venido con ella.
Se arrepintió de decirlo. Pero se arrepintió aún más de dejar que los ojos se le fueran hacia ella. Liv le siguió la mirada, justo a tiempo para ver a la neerlandesa besando a su gigantesca amiga de una forma de todo menos amistosa. Tarja dejó escapar un suspiro amargo al tiempo que su ex soltaba una carcajada.
-¡Oh, dios mío! ¡Le están poniendo los cuernos a la reina de las infidelidades! -chilló entre risas- Das pena.
Antes de que pudiera responder, la expresión de Liv cambió. Se agarró el estómago y se inclinó ligeramente hacia adelante mientras una náusea sacudía todo su cuerpo. Por suerte, Tarja reaccionó con rapidez y la empujó hacia los lavabos para que pudiera soltarlo todo en un lugar seguro. A pesar de lo dolida que estaba por las palabras de la rubia, se sorprendió a sí misma sujetándole el cabello dorado y con el otro brazo rodeándola para que no perdiera el poco equilibro que le quedaba.
Dio la sensación de que pasaron minutos hasta que la nórdica volvió a ponerse en pie y se secó la boca con un trozo de papel. La mujer de ojos verdes la soltó, pero sólo durante un segundo. Repentinamente, Liv se echó a sus brazos y comenzó a llorar desconsoladamente sobre su hombro.
-¡Lo siento! Soy una zorra estúpida...
-Sssh, sé que estás enfadada -Tarja le dio un golpecito suave en la espalda, contenta de que no pudiera verle la cara de desconcierto.
-Soy una idiota... no debería portarme así contigo sólo porque mi vida sea una mierda...
La rubia levantó la cabeza. Sus ojos azules, ahora inyectados en sangre por las lágrimas, se toparon con los de la finesa llenos de desesperación.
-Porque lo es -sorbió- Mírame: estoy apunto de cumplir treinta y uno y estoy sola y borracha como una universitaria. Por no mencionar que nunca he terminado nada de lo que empecé...
-¡Eso es una tontería, Liv! -la finlandesa frunció el ceño- En primer lugar, no eres vieja. Y en segundo... bueno, quizás aún no hayas encontrado ni la persona ni la cosa adecuada para ti...
-¿Y si nunca lo encuentro?
Su voz sonaba asustada, y temblaba un poco. Al verla tan vulnerable, mucho más de lo que jamás se había mostrado frente a ella, Tarja se sintió mal por su amiga. Durante un breve instante, se planteó pagar a Sharon con la misma moneda y aprovecharse de la condición de Liv, pero al final cambió de idea. Ésa no era ella. Aunque le costara mucho ser fiel y tuviera una política de las relaciones muy poco convencional, tenía suficiente honor como para no querer rebajarse de esa manera. Asimismo, apreciaba tanto a Liv como a Sharon demasiado.
-¡Claro que lo encontrarás! Ésta no eres tú. Todo es culpa del alcohol. Sé de buena tinta que eres una mujer fuerte e inteligente.
-No. No lo soy.
-Sí que lo eres -Tarja le sostuvo la cabeza con firmeza- Lo único que necesitas es descansar y beber mucha agua. Te sentirás mucho mejor cuando vuelvas a estar sobria. ¡Vamos!
Le tomo el brazo y la llevo fuera de la discoteca. El aire del exterior era tan frío que casi dolía. Aun así, el alcohol que corría por las venas de Liv parecía inmunizarla. Tembló ligeramente mientras los primeros copos de nieve caían sobre la acera.
-Te sentará bien el aire fresco -le susurró al oído de su amiga alcoholizada con suavidad; sus brazos seguían rodeándola de forma protectora- Vamos a buscarte un taxi.
Liv asintió y miró al frente. Todo estaba borroso; los faros se movían ante ella, y el rugido de los motores aumentaba su mareo. Respiró larga y profundamente y se volvió hacia su amiga.
-Gracias. No sé por qué haces todo esto por mí...
-No es para tanto. Sigues siendo mi amiga, a pesar de todo.
Se miraron un momento. Al ver que se acercaba un taxi, la finesa le hizo una seña para que se detuviera. Ayudó a la noruega a subir y le dijo al taxista cuál era su dirección. Su mirada siguió al vehículo durante todo el camino hasta que se alejó de ella, sin ganas de volver a entrar en el bar y enfrentarse a la situación que se encontraría allí abajo. No obstante, inspiró y se armó de valor mentalmente para encarar a Sharon. El sonido de sus tacones contra el cemento quedaba amortiguado por la escasa nieve que empezaba a cubrir el suelo.
En efecto, divisó a Sharon en brazos de la camionera. Al menos ya no se estaban besando, pensó. La morena tenía el móvil en la mano, seguramente para grabar el número de la otra, que le rodeaba la cintura con el brazo. Puso los ojos en blanco e intentó que al respirar algo de seguridad en sí misma penetrara en sus pulmones mientras se acercaba a ellas.
-¡Genial! Ahora estoy de vacaciones, así que seguramente me quede una semana más en casa de mi hermana -escuchó decir a Flo- Deberíamos ir a tomar una cerveza alguna vez.
-¡Sí, me encantaría! -sonrió la holandesa.
Tarja no dejó que Sharon terminase la frase. Le agarró el brazo y dedicó a la rubia una sonrisa forzada.
-¿Me la prestas un momento? -era una pregunta retórica.
Arrastró a Sharon hasta el otro extremo de la barra sin hacer caso de sus protestas. Una vez estuvieron alejadas de Flo, se giró para mirarla.
-Vale, me ha quedado claro -susurró- Tú ganas.
-¿Cómo que gano? -Sharon alzó una ceja con sarcasmo.
-Sí. No debí besar a tu prima. Lo siento.
-Continúa.
Tenía los brazos cruzados y los labios se le curvaban en una sonrisita. Parte del orgullo de la finesa estaba sufriendo, odiaba esa actitud. Mas por una vez, dejó que vencieran sus sentimientos hacia Sharon.
-Siento haber sido tan cabezota y haberme comportado como si no hubiera pasado nada cuando estaba claro que te había hecho daño -prosiguió- Y ahora... ¿podemos volver a casa?
-¿Y ser una pareja normal en la que las dos partes son fieles y completamente sinceras la una con la otra? -completó la neerlandesa.
Tarja asintió. La sonrisa de la otra mujer se ensanchó.
-Disculpas aceptadas -dijo Sharon al fin, y le dio un beso en los labios.
-Gracias.
Aún sonriente, la morena le ofreció el brazo para que se agarrara a él. Antes de salir del bar, le hizo unas señas a Flo a distancia para decirle que tenían que irse. Tarja soltó un suspiro de alivio. Al menos la noche había tenido un final feliz después de todo...

4, dic | 5 comentarios Posteado por: lowlands En: El Maravilloso Mundo de la Ficción compártelo Tags: deseos internos, rpf, fanfiction, romance, angst

5 comentarios

Lucio 4 dic 2010 | 09:31 PM

Grandioso este capitulo ;D No importa cuanto nos hagas esperar (y pueda odiarte por eso) siempre se compensa.

Ni bien leí "Botas de morotista" dije: Floor Jansen carajo !!! La describiste tal como en la imaginaste en el foro >=D (Y la verdad que se hace bien apetecible ....) aunque debo decir que sospeché su arribo ;)

Recuerdo lo que dijo Sharon en ese momento que le comentaba a Johanna (si no me falla la memoria) sobre el pseudoromance con la bailarina, "Y deberías verla desnuda ...." Si en esa epoca le parecía para el crimen, ahora que salió del armario no dudaría en demostrar cuanto la puede querer (libre interpretación)

Me causó gracia que aún allá problemas para pronunciar el nombre de Tarja, parece que su fonetica está maldecida XDDD Y me entró la curiosidad de saber sobre la hermana de la grandota ...

La reacción de la Sra. Koskela estaba cantada, mostraría indeferencia con la recién llegada. No dejaría que el intento de venganza (hasta ese momento) la quebrara. Hasta que sucedió, Sharon nomás quiso chuponear a alguién y quien mejor que un viejo "amor" jiji. Pero eso podría abrir puertas que deberían estar cerradas .... No creo que Flora se quede con el recuerdo del besazo. Y Sharon ... es una buena chica XD Y deseo saber lo que sucederá con ese proximo encuentro ...

Pero la reacción de la finesa con aquel apasionado sello, me sorprendió (pero un poco) Nadie puede evitar sentir ese incomodo cosquilleo (fuego en su caso) que penetra cuando te tocan lo más preciado ;) Y eso sumado a lo que sintió al pensar que podía devolver el gesto a su novia besando a .. ¡Liv con un pedo para el campeonato! (Estar en pedo = enmborracharse), pero mejor no, le permitió entrar en razón y reconocer su equivocación (y eso que no pasó a mayores) valorar y luchar por lo que ama (me gustó como la agarró a Sharon
como diciendo "Está es la mujer que AMO"

Lastima que no se puede citar como en el foro, asi que haré copy/paste:

"-¡Oh, dios mío! ¡Le están poniendo los cuernos a la reina de las infidelidades!"

Evidentemente el alcohol te hace sabio, que buena sentencia XDD

"Siento haber sido tan cabezota y haberme comportado como si no hubiera pasado nada cuando estaba claro que te había hecho daño"

Nunca es tarde para ver el error. Disculpas aceptadas ;D cofcofbrujacofcof

"-¿Y ser una pareja normal en la que las dos partes son fieles y completamente sinceras la una con la otra?"

Definitivamente Sharon Jansen es Lucio M. Pagano.

¿Y qué querés que te diga? Sharon aceptó confiar plenamente en su pareja apesar de taaantos tropezones, que bueeh ... haré las paces yo también con Koskela *cruza los dedos a su espalda*

Aunque es una lastima que se reconcilien justo cuando el pasado actue como verdugo contra la reina del infid..ejem, Tarja. No durará nada :(

Me intriga lo de lo revelante en Flora, ¿Es algo que se verá proximamente, no? Empiezo a maquinar posibilidades >=D

Una duda que siempre tuve es, ¿Escribís primero la historia en inglés?

Muchisimas gracias por el capitulazo, y que tu pluma magica siga brillando para nosotros tus esclavos, ejem, fieles seguidores ^^

Abrazos y besos !!! =)

Jim 4 dic 2010 | 09:40 PM

Capítulo 25, AHHH!!!, jaja, un favor amiga, me podrías enviar los 25 capítulos de esta historia a mi correo, en un word, porque me quedé en la 20 y los capítulos creo que salen todos los días, a estás alturas nunca podré ponerme al corriente, jajaja, que inspirada que estás amiga... BRAVO!!

Gracias de antemano!!, ;)

SharonLiv 4 dic 2010 | 11:40 PM

Otro de los mejores capítulos de esta segunda parte *O*, justo como lo dijiste al inicio del post, solo con la descripción creo que todos caímos en la cuenta que esa mujer era Floor Jansen oH HELL YEAH!!!!

Tarja sí que la pasó mal esta vez (al menos más que antes) y la aparición de Liv no me la esperaba pero ouuuuuuuu me hizo recordar lo mucho que amaba la pareja que hacía con Koskela T---T y me dolió aun más que estuviera taaan mal =(, por lo que me alegra que Tarja haya pensado bien sus acciones y no se aprovechara de la bella nórdica x__X

En cuanto a Sharon y Flora ufffff ese besazo fué EPIC WIN \(^O^)/ ya estoy que me muero por saber cómo sigues desarrollando a este nuevo personaje *w*.

Saludines bellísima!! y gracias como siempre por tan buena lectura que nos brindas =)

lowlands 8 dic 2010 | 01:46 AM

@Lucio, jajajaja, me alegro de que fuera tan fácil visualizarla. Y vaya si es apetecible... por qué crees que estaba deseando traerla a Deseos Internos? xDDD Ah, y a su hermana la conoceremos... pero sólo de pasada. Creo que ya estoy revelando demasiados spoilers...

En cuanto a lo del nombre de Tarja... pregúntale a cualquier estadounidense cómo se dice xDDD Ya en otras partes de Europa no son capaces, así que imagínate allí, jajaja.

Sí, aquí en España también decimos lo de estar pedo xD Muchas veces no me atrevo a utilizar esa clase de expresiones por si acaso no se entienden. Y sabía que te gustaría que Tarja entrara en razón esta vez. Sigo diciendo que al final de esta parte vas a sentir lástima por ella ;)

Tendré en cuenta lo de Lucio M. Pagano xD Si Sharon decide probar suerte con los hombres de nuevo, ya tenemos nombre para su candidato :P

Con lo de "relevante", quería decir que el papel de Flora aún no ha terminado *sonrisa maligna* Y sí, lo escribo en inglés y luego lo traduzco :) El título original es "Inner Desires", algún día te contaré de dónde viene :P

Gracias a ti, mi querido esclavo... erm... fiel seguidor! xD Abrazos y besos!

@Jim my dear! Qué alegría volver a verte por aquí ;) Ahora mismo no puedo enviártelos porque estoy en casa de mi tía y los tengo en mi ordenador, pero cuando vuelva a Salamanca, te los paso. O si lo prefieres, espera un poco y te los enviaré todos juntos. Creo que quedan unos dos más. Gracias a ti por darme ánimos! :D

@SharonLiv, sabía que tú precisamente la reconocerías enseguida xD Me sorprendió que no pensaras en ella ya en la primera parte cuando la mencionaban...

En cuanto a Liv... un momento alcohólico lo tiene cualquiera xD Y digo lo mismo respecto a ella que dije de Flora... volverá!

Saludos a ti también, amore! Gracias por los comentarios!

Jim 11 dic 2010 | 03:45 AM

Claro, mejor espero a que esté terminada la segunda parte y de paso la posteo en el blog =)

Saludos amiga!! \m/

Escribe un comentario